Desde su fundación, y con un precio de apenas 12 céntimos
y medio (una locha), El Tiempo funcionó bajo la modalidad de
semanario circulando todos los días sábados, hasta que
el 10 de agosto del año 1960 aparece la noticia abriendo primera
página: "A dos años y medio de su fundación,
El Tiempo se convertirá en bisemanario", circulando además
de los sábados, los días miércoles.