Apenas comenzó a andar el periódico, los fundadores Mazzarri
y Matheus, se preucuparon por adquirir sus propios equipos tipográficos.
Cada uno logró reunir -para aquella época (1958)- 5.000
Bolívares y así dieron la cuota inicial para la adquisión
de la maquinaria cuyo precio total era de 40.000 bolívares, integrada
por una prensa Chandler, una guillotina, varios componedores y chivaletes
con sus respectivas cajas de tipos en plomo.