LUIS ÁNGEL PEÑA ROSALES - La política como acción estratégica que emprende el ser humano presenta muchas complejidades. Una de ellas la constituye el PODER y la disposición de actuar a través de él.
Partimos de este preludio para comentar o, mejor aún, reflexionar acerca de la conducta mostrada por el otrora gobernador del estado Trujillo. Diversas han sido sus declaraciones en contra del proceso revolucionario que lidera el presidente Hugo Chávez; ahora, se convierte en un espectador y crítico de oficio, pero, resulta interesante preguntarle: ¿Por qué no manifestó, cuando era gobernador, que el gobierno del Presidente de la República era "dictatorial, ineficiente, con ansias desmedidas de poder"?.
Las posturas políticas de Gílmer Viloria que hoy manifiesta son antagónicas. Durante 8 años de su gestión, como mandatario trujillano, siguió, aparentemente, las "líneas" revolucionarias, pero: ¿de qué manera?, ¿fue su gestión eficiente y diferente?. Acusa a Chávez de "Inconstitucional", pero, cabe preguntarle al ex gobernador: ¿los constantes reclamos de la policía, el enfrentamiento con los maestros, no fueron inconstitucionales?; ¿no tiene viso de "inconstitucional" el "mercado de mayoristas" del Eje vial, que nunca se construyó y que le costó dinero a la nación?, etc. etc.
Si el planteamiento es que el país está en una "profunda crisis económica", que "estamos al borde de un colapso", cabe preguntarse: ¿Qué hizo Gílmer Viloria para que esta situación se tornara distinta?. Interrogantes que la conciencia del pueblo trujillano sabrá calibrar con honorabilidad. Lo que, en estos momentos, podemos percibir es que la acción del abogado Viloria y compañía se traduce en una profunda molestia porque el Comandante Hugo Chávez dejó de apoyarlo. Sí, de apoyarlo. Recordemos que fue por medio del apoyo del Comandante cómo éste abogado llegó a ocupar los espacios de poder ya conocidos: Asamblea Nacional Constituyente y Gobernación de Trujillo.
El sabio escritor Víctor Hugo menciona que la revolución es "atreverse". Hoy Venezuela, más que nunca, se atreve a la lucha social desde una estrategia lógica, razonada, científica y humana.
El pueblo trujillano se ha dado cuenta de lo que representa Gílmer Viloria. Si alguna vez contó con la confianza de este pueblo, ya la perdió; pues, pretende de nuevo llegar, a través de la mentira, a los cargos que una vez alcanzó gracias al apoyo del presidente Chávez y a la confianza de este noble pueblo de Trujillo.