A sus 28 años, Nicole Richie, que llegó a ser detenida por posesión de heroína y pasó un tiempo en rehabilitación, no quiere pensar en su pasado porque ahora es muy feliz.
Nicole, que tiene dos hijos, Harlow, de dos años, y Sparrow, de cuatro meses, con su novio, Joel Madden, comenta: "Prefiero vivir el presente y disfrutar de lo que tengo ahora".
"No suelo pensar en el pasado. Ahora mismo, estoy viviendo un sueño y he aceptado las responsabilidades de lo que hice. La verdad es que no quiero analizar por qué lo hice. He salido adelante y no tengo que volver a algo que ya no forma parte de mi vida", ha asegurado la hija del cantante Lionel Richie.
También revela a la revista "Marie Claire" que no piensa en los que eran sus amigos, entre los que estaban Lindsay Lohan y Paris Hilton: "Yo no me fijo en esas personas como famosos, las veo como personas".