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Trujillo,
tierra de gracia y encanto, cuna de grandes artistas, que
con sus sueños e inspiraciones pintan con hermosos
colores la historia de una región. Un ejemplo de
ello es Antonio José Fernández Guaramuco,
mejor conocido como "El Hombre del Anillo", nació
en el caserío "El Corozo" de Escuque el
8 de septiembre de 1922.
Fueron sus padres Román Fernández, un humilde
agricultor, sencillo y honesto que enseñó
al pequeño Antonio el valor del trabajo y Ana Franco
Guaramuco de Fernández, dama de gran simpatía.
Antonio creció en un ambiente lleno de privaciones,
motivo por el cual no pudo ir a la escuela y desde muy temprana
edad se dedicó a trabajar con su padre en el campo
con la Hordicultura y de esa forma contribuir con los gastos
de su hogar.
A los 18 años de edad, Antonio Fernández se
alista al servicio militar, es allí cuando se le
ocurrió la idea de hacer su primera obra, denominada
"La maternidad", sin tener ningún conocimiento
formal sobre el arte, la armó con cemento, arena,
cabilla y marmolina.
Al terminar el servicio militar obligatorio, comienza a
trabajar en el Mercado Municipal de Valera, vendiendo frutas,
una vez allí se le ocurre la brillante idea de mostrar
sus obras en el mercado: "La maternidad", "Una
dama en cinta", "Una mujer que lloraba entre una
tumba" y "Unos Angeles de Madera", siendo
éstos los primeros trabajos de Fernández,
quien comenzó en el mundo del arte con la Escultura
incursionando posteriormente con la pintura, para la época
estaba gobernando el General Marcos Pérez Jiménez,
y a nadie se le permitía vender al público,
motivo por el cual Antonio fue privado de su libertad por
varios días, ocasionando esta situación que
en un arranque de furia destruyera cada una de sus obras.
"Fue tanta la rabia que tenía cuando me arrestaron
por vender mis obras en el mercado, que agarré y
rompí todos mis trabajos, sin importarme tantas horas
de dedicación y esfuerzo".
Antonio José Fernández, deja el anonimato
cuando el poeta Carlos Contramaestre lo descubre y lo da
a conocer, abandonando desde entonces el negocio de las
frutas, para dedicarse en cuerpo y alma al maravilloso mundo
de la pintura y escultura. "Cuando el doctor Contramaestre
me conoció, cambió toda mi vida, decidí
en cuestión de segundos dedicarme por completo a
la escultura y pintura dejando atrás todo lo que
había conseguido".
En 1965, Antonio José Fernández realiza su
primera exposición en la Galería "El
Techo de la Ballena" en Caracas, posteriormente el
éxito alcanzado por la misma lo lleva a realizar
una segunda exposición, en 1967 en la "Galería
XX2".
A partir de 1965 fueron años de gloria para "El
Hombre del Anillo", este creador debe su nombre a la
costumbre de llevar un anillo de piedra en su mano derecha,
fabricado por él hace 38 años. Son muchos
los trabajos realizados por el reseñado, entre los
que se pueden destacar: "El Espejo", "Un
transplante de corazón", "Los últimos
momentos de Simón Bolívar", entre otras
importantes obras que desfilaron en las más destacadas
Galerías tanto nacionales como internacionales.
El Hombre del Anillo, ha sido catalogado como uno de los
más grandes artistas del estado Trujillo, que a través
de la pintura y el pincel ha logrado cristalizar sus más
anhelados sueños, siendo descrito por Juan Calzadilla
como un caso excepcional, no sólo por ser el primer
escultor ingenuo que aparece en Venezuela, sino también
por el dominio con que sabe expresarse en diferentes medios:
La madera, el cemento, los colores y la piedra.
Sus primeras exposiciones estuvieron marcadas por el éxito,
y actualmente con 80 años sigue cultivando aquel
don que descubrió cuando a los 18 años de
edad, formaba parte del Cuartel de San Cristóbal.
"Mientras dormía soñé con una
mujer embarazada, al despertar comencé a plasmar
aquella visión realizando mi primer cuadro llamado
"La Maternidad".
Actualmente sigue plasmando sus sueños a través
de la pintura y escultura, utilizando como escenario su
pequeña casa ubicada en el municipio San Rafael de
Carvajal, siendo una de sus más recientes obras "La
Guitarra del Amor".
La edad no significa ningún impedimento para Antonio
José Fernández, quien en los próximos
meses espera tallar en madera las últimas obras
del Libertador Simón Bolívar, demostrando
con esta acción su gran amor y pasión por
el arte.
Lic. Vanesa Andara.-
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