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Vanesa
Andara.- Dora
Maldonado Mancera, nació el 4 de agosto de 1936,
en la ciudad de Trujillo, hija de Francisco Maldonado
Martínez y Victoria Mancera Márquez de Maldonado,
ilustres trujillanos que le enseñaron a su pequeña
pupila valores religiosos y morales que sirvieron de sólidas
bases para su formación.
Sus primeros estudios los cursa en el Colegio Santa Ana
de Trujillo, dirigido por monjas de la Congregación
de Santa Ana, quienes dejaron una inmensa huella en la
formación de Dora, pasando posteriormente a formar
parte del Instituto Trujillano que bajo el asesoramiento
del presbítero Rafael Chacín, en el Liceo
Cristóbal Mendoza de Trujillo, obtuvo sólidos
valores, luego pasa al Liceo "Libertador" en
Mérida, institución en el cual se le confiere
el título de bachiller en Ciencias.
Terminada su etapa de bachillerato, Dora Maldonado ingresa
a la Universidad de Los Andes, donde se graduó
de odontóloga, posteriormente realiza un postgrado
en la Universidad del Zulia, en la Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales para optar al grado de Magíster
en Administración de Empresa Turística,
iniciando la escolaridad en 1986 y concluyendo el 08 de
octubre de 1990, obteniendo excelentes calificaciones.
Desde muy temprana edad, Dora gozaba de un excelente carisma,
cualidad que le ayudaría años más
tarde a convertirse en la primera gobernadora del estado
Trujillo.
Después de obtener una carrera universitaria, Dora
se consagra en cuerpo y alma al ejercicio de su profesión,
convirtiéndose en odontóloga de la Unidad
Sanitaria de Trujillo durante 21 años. "Durante
mi estadía en este cargo realicé muchas
actividades en beneficio de la colectividad en general".
Simultáneamente a esta actividad se desempeña
en 1966 como Directora de Asistencia Social del Estado
Trujillo y profesora de Ciencias Biológicas en
el Liceo Cristóbal Mendoza, institución
donde cursó sus primeros años de bachillerato.
Fueron muchas las actividades desplegadas por Dora Maldonado,
siendo la más importante y resonante cuando en
1979 fue designada gobernadora del Estado Trujillo, marcando
con este nombramiento un nuevo ciclo de la historia trujillana.
"Mi nombramiento como gobernadora fue algo realmente
difícil e inesperado, debido a que fui la primera
y hasta los momentos la única mujer que ha llegado
a ser la máxima autoridad del estado".
Durante su permanencia en la Gobernación del estado
Trujillo, realizó innumerables obras, siendo una
de las más importantes la construcción del
Monumento de la Paz, obra que ha contribuido con el desarrollo
turístico de la región. "El monumento
representa una parte muy importante de mi vida, ha sido
motivo de tristezas y alegrías, siendo una de las
situaciones más críticas cuando una vez
terminado mi período como gobernadora me quitaron
dicha obra alegando que el monumento pertenecía
al gobierno", logrando recuperarla siete años
después.
Son muchas las obras realizadas por Dora Maldonado en
su faceta como gobernadora del estado Trujillo, siendo
su mayor reto ganarse el respeto y el lugar que tenía
en una región donde el machismo aún predomina.
"Fueron tiempos difíciles pero no imposibles,
el hecho de ser mujer te dificultaba un poco la cosa y
más aún sin pertenecer a ningún partido
político, pero gracias a Dios mi espíritu
emprendedor y mi gran sentido de personalidad me permitió
perdurar desde 1979 hasta 1984, en la Gobernación
del estado Trujillo a pesar de que muchas personas no
lo creían".
Dora impulsó diversos planes habitacionales, contribuyó
con el desarrollo del deporte trujillano, creó
nuevas fuentes turísticas, entre otras importantes
obras que de una forma u otra permitieron el desarrollo
de la región.
En la actualidad esta gallarda figura, después
de una larga y fructífera actividad profesional
y política, se encuentra presidiendo la Fundación
Monumento a la Paz Mundial, convirtiéndose por
su noble labor y su gran espíritu de lucha en un
gran personaje para el estado Trujillo y cuyo ejemplo
es digno de admiración por las generaciones futuras.
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