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Vanesa
Andara.- El
estado Trujillo se ha caracterizado por ser cuna de grandes
hombres, que se han consagrado en las más disímiles
actividades humanas: intelectuales. Empresarios, investigadores
entre otros, que han brillado por luz propia cada uno
en sus respectivo campos, un ejemplo de ello es Felipe
de la Chiquinquirá Montilla Ortegana, quien con
sus grandes hazañas y su espíritu progresista
se ha convertido en uno de los más destacados educadores
del estado Trujillo.
Nació el 18 de abril de 1933, en la población
trujillana de Cuicas, Municipio Carache. Fueron sus padres,
Juan Evangelista Montilla y Doña María Ezequiel
Ortegana de Montilla.
Felipe no conoció a su padre quien falleció
el 04 de agosto de 1933, cuando él apenas tenía
cuatro meses de edad, pero su progenitora ejerció
una determinante influencia en su formación y carácter.
Su niñez y primeros años de su adolescencia
transcurrieron en Cuicas, su pueblo natal, en donde compartía
los estudios de primaria con actividades agrícolas,
entre éstas la más importante fue la horticultura.
Durante su niñez, Felipe estudió sus primeros
grados en la Escuela Federal de Varones número
928, donde comenzó a compartir las aulas escolares
y las amistades con sus compañeros de generación,
recordando con mucho afecto a quienes contribuyeron en
su formación y lo orientaron hacia el camino del
éxito, como es el caso de sus primeros maestros
Josefina Mendoza, Medardo Martos, Augusto Valbuena, Eduardo
Berríos y su hermana Josefa Montilla. "La
escuela era como puede suponerse un lugar rústico
de locales alquilados, de pizarrones y mapas desdibujados,
mobiliario inapropiado, donde los pupitres llegaron tardíamente,
allí en ese rincón educativo estudié
hasta el cuarto grado de educación básica,
después llegó a Cuicas la Escuela Federal
Graduada Mixta en la cual cursé hasta el sexto
grado de primaria".
Al salir de sexto grado, y con los recursos que había
ido ahorrando de las diarias ventas de hortalizas que
hacía antes de ir a la escuela, su madre lo llevó
junto con su hermano José Tomás a Barquisimeto,
para iniciar los estudios de bachillerato en el Colegio
La Salle de dicha ciudad, donde conoció al hermano
Gaudencio, que iba a ejercer desde entonces una influencia
determinante en la formación profesional, en el
carácter recio y en la conducta estricta y severa
con que se ha distinguido la actuación pública
y profesional de Montilla.
La inclinación profesional inicial de Felipe era
el Derecho, pero el hermano Gaudencio lo orientó
hacia la educación. Al salir del bachillerato en
el Colegio La Salle, donde dejó una huella como
el mejor estudiante, presidente de la Asociación
Juvenil Vanguardia y como director del Periódico
y la Revista Vanguardia, se inscribió en el Instituto
Pedagógico de Caracas, donde obtuvo con calificaciones
sobresalientes el título de profesor en Ciencias
Sociales.
Como educador tuvo una larga actividad profesional, fue
profesor en numerosos colegios y liceos de Caracas y del
interior, como es el caso de la Escuela Básica
de las Fuerzas Armadas y el propio Instituto Pedagógico
de donde fue egresado.
Por su gran labor y excelente profesionalismo, Felipe
ha sido objeto de numerosos reconocimientos, y varios
doctorados Honoris Causa, pero destacan dos: Doctor Honoris
Causa de la Universidad Pedagógica UPEL y es profesor
de honor de la Universidad Judía de Tel Aviv. A
partir de 1958 en compañía de otros educadores
fue fundador del Movimiento Magisterial Social Cristiano.
Su primera inclinación en la política ocurrió
a los 11 años de edad, cuando en compañía
de su madre auspició la candidatura de López
Contreras, "mucha gente piensa que mi primer contacto
con la política ocurrió en el proceso de
fundación de mi partido social cristiano Copei,
pero la verdad es que hay un antecedente anterior a mi
definitiva militancia copeyana, mi madre, era una mujer
recia de mucha inclinación política, en
1944 cuando yo apenas tenía 11 años de edad,
con las Cívicas Bolivarianas que auspiciaban el
retorno de Eleazar López Contreras, en Trujillo,
se publicaba un periódico llamado "La Montaña",
dirigido por el doctor Pedro Espinoza Viloria, y yo era
el distribuidor y corresponsal de dicho medio, de manera
que desde niño comenzó mi incursión
en la política".
Durante mucho tiempo fue Secretario Nacional del Movimiento
Magisterial Social Cristiano, en 1982 el presidente Herrera
Campins le ofreció la cartera de educación,
cargo que ejerció hasta 1984.
"El día que me fui del Ministerio definí
en una declaración de prensa mi estado de ánimo
que era de satisfacción por la labor cumplida,
entonces respondí a una pregunta periodística:
"Me voy sin ganas de quedarme, sin nostalgia por
volver, pero inmensamente satisfecho de haber tenido la
oportunidad de estar".
Durante su actuación en el Ministerio de Educación,
jubiló a 6 mil 114 educadores cuyas tramitaciones
estaban represadas, mantuvo un equilibrio en la distribución
presupuestaria de las universidades que determinó
un período de paz y normalidad, implantó
la educación básica de nueve grados en sustitución
de la educación primaria, logró mantener
un equilibrio en los cupos de la educación superior
para que los bachilleres de las clases populares tuvieran
acceso a la educación, se crearon varias universidades:
la Costa Oriental del Lago, la del Sur del Lago, la Universidad
Humanística Cecilio Acosta de Maracaibo, la Universidad
Pedagógica Experimental Libertador, (UPEL) y numerosas
instituciones privadas de Educación Superior.
"En esta materia de creación de nuevas universidades
me quedó la única gran frustración
de mi paso por el Ministerio de Educación, intenté
desde el primer momento crear la Universidad Regional
de Trujillo "Mario Briceño Iragorry",
y se me presentaron los obstáculos más increíbles
que pudieran existir.
Entre 1959 y 1960 fue Secretario General de Gobierno del
estado Trujillo, donde logró impulsar numerosas
obras, durante muchos años fue parlamentario Nacional,
llegó a ejercer la Vicepresidencia de la Cámara
de Diputados y la Vicepresidencia de la Cámara
del Senado.
En la actualidad con 68 años de edad, después
de una larga y fructífera actividad profesional
y política, está dedicado a la actividad
privada y es el presidente del Complejo Educativo "Parra
Díaz", y ejerce la presidencia del Consejo
Superior de la Universidad Andina Simón Bolívar,
creada por el Parlamento Andino.
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