|
Vanesa
Andara.- El
estado Trujillo parece destinado por la providencia para
ser terreno fértil en vocaciones religiosas y para
muestra un botón, Monseñor Heberto José
Godoy Briceño.
Nace en Escuque, el 15 de agosto de 1929, hijo de un humilde
trujillano de nombre Ramón Salvador Godoy, y una
noble pero sencilla mujer llamada María de la Cruz
Briceño de Godoy, quienes con mucho amor y gallardía
supieron inculcar a Heberto José, ejemplares valores
tanto morales como religiosos que lo llevaron años
más tarde a dedicar su vida al servicio de Dios.
Su niñez y adolescencia transcurren en la bella
población de Escuque, en donde como todo niño
trujillano disfruta del deporte, la educación y
siente una gran vocación por la vida religiosa.
"Cuando niño me di cuenta que la educación
familiar influyó mucho en mi personalidad y sobre
todo sentir la necesidad de mantener la familia unida".
Sus primeros estudios los realiza en la Unidad Educativa
"Eduardo Blanco", pasando posteriormente a forma
parte de los alumnos del Seminario Menor de Mérida,
culminando los mismos en el año de 1946.
En 1947 comienza sus estudios de educación superior
en el Seminario Inter-Diocesano de Santa Rosa de Lima
de Caracas, en donde estudia los ciclos de Filosofía
y Teología, que son las etapas ordinarias de los
estudios superiores sacerdotales, conviviendo siete años
con los padres jesuitas.
Luego de culminar sus estudios en el Seminario Inter Diocesano
de Santa Rosa de Lima, Heberto Godoy se ordenó
de sacerdote en la ciudad de Mérida el 15 de agosto
de 1953, precisamente el mismo día en que cumplía
24 años de edad.
"La decisión de dedicar mi vida al servicio
de Dios, comienza a los 13 años de edad, motivado
en primer lugar a que mi familia es muy cristiana, sobre
todo mi mamá y el mismo hecho del ambiente de la
vida familiar, la cercanía con el templo, el entusiasmo
que le ponía el padre Rafael Ernesto Monsalve,
párroco en ese tiempo a la vida pastoral, me entusiasmó
y me fui en 1942 al seminario de Mérida".
El 22 de agosto de 1953 fue una fecha crucial para la
vida del ya entonces padre Godoy, ese día, en la
tierra que lo vio nacer celebra su primera misa "sentí
una inmensa alegría, el corazón no dejaba
de palpitar rápidamente y sobre todo una gran solidaridad
del pueblo".
Posteriormente comienza su vida sacerdotal en la ciudad
de Trujillo, allí estuvo como sacerdote en dos
parroquias siendo la primera de éstas "La
Catedral" y "Santa Rosa de Lima", esta
última fundada por el padre Godoy.
"Una vez creada la parroquia de "Santa Rosa
de Lima", en 1959, el obispo Monseñor Camargo,
para la época me designó a mí para
que yo fuera el primer párroco".
Simultáneamente de la vida pastoral en la ciudad
de Trujillo, el padre Godoy funda la Organización
de la Acción Católica Juvenil, trabajando
por muchos años con adolescentes que hoy en día
son unos excelentes profesionales, fue profesor del Liceo
Cristóbal Mendoza, en 1954 hasta 1962, en las cátedras
de Filosofía, Inglés y Latín, y posteriormente
del Liceo Rafael Rangel, en la Ciudad de Valera, perdurando
en el mismo hasta que fue jubilado, dejando esta etapa
de su vida hermosas experiencias y grandes anécdotas.
"Como profesor viví grandes experiencias,
la confianza que le prestan a uno los estudiantes sobre
todo si eres una persona honesta y responsable es demasiado
grande, hecho que me llevó a asumir la dirección
del Liceo Rafael Rangel para la caída del general
Pérez Jiménez, por elección de los
propios estudiantes".
En 1962 el padre Godoy, viaja a Roma para continuar con
sus estudios, realizando en la "Universidad Lateranense"
un postgrado denominado "Derecho canónico",
regresando a Venezuela dos años después.
"Mí estadía allí fue muy dura,
debido a que estas ciudades estaban sufriendo las consecuencias
de la guerra, hecho que me costó un poco adaptarme"
Una vez devuelta a Venezuela, en Mayo de 1962, es nombrado
Vicario de la Iglesia San Juan Bautista en la Ciudad de
Valera, "Yo fui enviado para la ciudad de Valera,
con el compromiso y la obligación de procurar resolver
un enfrentamiento que se había suscitado para la
fecha con el obispo Monseñor José León
Rojas y el padre Juan de Dios Andrade, conflicto que había
provocado en Valera, un ambiente hostil y poco cordial",
pero gracias a la cordura, la prudencia, la manera de
enfocar las cosas del padre Godoy logró conseguir
la reconciliación entre estos importantes personajes
de la iglesia trujillana.
Desde 1962 hasta la fecha, el padre Godoy ha sido el párroco
de la Iglesia San Juan Bautista, actualmente cuenta con
72 años de edad, motivo por el cual se encuentra
a la espera de un sustituto que lo supla como párroco
de la que ha sido su casa por más de 35 años,
llenando de esperanza y amor a más de un hogar
valerano y sobre todo atendiendo y orientando a los jóvenes
trujillanos.
|