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Hugo
Unda Briceño nace en la ciudad de Betijoque el
15 de julio de 1915, en el hogar formado por don Hilarión
Unda y doña Blanca Briceño de Unda, personas
vinculadas a honorables familias de la región trujillana
y muy estimadas por sus prendas de bondad, acrisolada
formación en los principios de la fe católica
e intachable conducta cívica.
Hugo Unda pasa los días de su infancia en su pueblo
nativo; allí adquiere su primeras experiencias
escolares. De temperamento tranquilo, quizás algo
tímido, su inteligencia despierta temprano y le
permite percibir con facilidad las enseñanzas de
los maestros de instrucción primaria. En los años
finales de la década de los años 20 la familia
se establece en la ciudad de Trujillo. Hugo ingresa para
estudiar el cuarto grado de primaria en la Ecuela Federal
Critóbal Mendoza.
En septiembre de 1931, Hugo Unda Briceño ingresó
como estudiante de bachillerato en el antiguo Colegio
Federal de Varones. De inmediato comienza a destacarse
como uno de los alumnos más responsables y estudiosos.
Hugo Unda es uno de los más activos redactores
de publicaciones estudiantiles; en uno de los escritos
que entonces publica, se lee el entusiasta párrafo
siguiente: "Colaboremos. Leamos. Estudiemos. Sobre
todo, el adelanto cultural de América en general.
Escribamos sin que la amanezadora y vaga idea del fracaso
nos amedrente... Hagámonos nuevos.
Seamos los del Mañana. Nunca los del ayer. Tampoco
los de Hoy. Marchemos con la vanguardia de la juventud
americana. Somos juventud embrionaria". En estas
frases, desde luego ingenuas, palpitaba ya una conciencia
responsable que quería proyectarse hacia el futuro.
En 1935, Hugo Unda Briceño culmina sus estudios
de Eduación Media y se inscribe como Cursante de
la Escuela de Ciencias Políticas del estado Trujillo,
adscrita a la Universidad de Los Andes. Hugo Unda se traslada
a Mérida, primero y luego a Caracas para continuar
sus estudios profesionales.
En julio de 1941, Hugo Unda Briceño optó
los títulos de Doctor en Ciencias Políticas
y Abogado de la República. Su dedicación
e inteligencia le han deparado la honrosa distinción
de Summa cum laude, es decir, de estudiante sobresaliente
en todas las materias del pensum de la Facultad de Derecho
de las Universidades de Mérida y Caracas, por lo
que es eximido de presentar el temido examen integral.
Para alcanzar sus credenciales académicas Unda
Briceño presenta como tesis un trabajo titulado
"La Ley del Banco Obrero y el Problema de la Vivienda",
en el que formula reflexiones interpretatitvas de uno
de los problemas sociales más inquietantes del
país, confirmando así su preocupación
por la suerte de las clases necesitadas y golpeadas por
la carencia de recursos económicos.
Hugo Unda regresa a su tierra trujillana para ejercer
su profesión de jurista. Ampliamente conocido en
los círculos sociales por su seriedad y preparación,
es designado por el Gobierno regional para desempeñar
el cargo de Juez de Primera Instancia en lo Penal. Su
actuación satisface a cabalidad las expectativa
de las autoriades, de los sectores sociales y de sus propios
colegas, quienes aprecian el tino y fundamento doctrinario
de las decisiones del joven magistrado judicial. Luego
actúa también como Juez de Primera Instancia
en lo Civil y como miembro de los Tribunales de Instancia
Superior. En la Escuela de Ciencias Políticas de
Trujillo, donde diera comienzo a los estudios de su carrera,
Hugo Unda Briceño actúa ahora como profesor
de Derecho Penal y de Enjuiciamiento Criminal. Bajo la
gestión profesional del General Medina Angarita,
cuyo personero regional es el Dr. Numa Quevedo, el joven
Dr. Unda Briceño sirve diversos cargos políticos
administrativos; director de Educación, director
de Política y secretario general de gobierno. En
el área educativa, dicta clases en el Colegio Federal
y asume la dirección de la Escuela de Ciencias
Políticas, impartiendo enseñanza de las
materias jurídicas antes mencionadas. Y en la área
de la cultura que siempre ha sido honda preocupación
y activa militancia en el joven jurista, funda con el
propio Dr. Quevedo, con el Dr. Luis Beltrán Guerrero
y otros distinguidos conterráneos de uno y de otro
sexo, el Ateneo de Trujillo, del cual es designado primer
Presidente.
En Caracas actúa como Asesor Jurídico de
la Corporación Venezolana de Fomento, organismo
económico que fue motor fundamental en el desarrollo
del país, como Inspector General de Tribunales,
Secretario de la Comisión de Prevención
de la Delicuencia y eventualmente aún bajo el desarrollo
del país, como Inspector General de Tribunales,
Secretario de la Comisión de Prevención
de la Delincuencia y, eventualmente aún bajo el
régimen liberal del General Medina, ocupa una curul
de diputado al Congreso Nacional. Radicado definitivamete
en la Capital de la República y algo lejos ya los
entusiasmados juveniles de sus primeras etapas profesionales,
el Dr. Hugo Unda Briceño se dedicó al ejercicio
de su profesión y por muchos años se desenvolvió
como Consultor Jurídico del Concejo Municipal del
Distrito Sucre, estado Miranda, realizando quizás
su más densa y madura labor de jurista siempre
dispuesto a servir a los intereses de la comunidad.
En la actualidad después de haber desempeñado
la Consultoría Jurídica de la Presidencia
de la República, el Dr. Hugo Unda Briceñó
vive retirado en su hogar, con la invariable compañía
de su esposa, rodeado del afecto de sus hijos y nietos
y del parecio y admiración de sus amigos y conterráneos.
(Información obtenida del libro "Gente
de Venezuela", Tomo II, del autor Jorge Maldonado
Parrilli.)
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