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Nació
en la ciudad de Trujillo el 22 de julio de 1917. Cursa
la enseñanza primaria en su ciudad natal, en la
Escuela Federal Cristóbal Mendoza, es en esta etapa
donde Mario Briceño Perozo ofrece prístinos
indicios de lo que habrá de ser su trayectoria
de hombre al servicio del país. Apenas cumplidos
los catorce años escribe sus primeras páginas
en prosa y verso y las expone a la consideración
de su maestro y condiscípulos; estudia el bachillerato
en el antiguo Colegio Federal de Varones de la ciudad
de Trujillo, aquí surgieron los primeros atisbos
conscientes de lo que muy posteriormente el académico
Mario Briceño Perozo denominaría "la
trujillanidad".
Los jóvenes alumnos del quinto y sexto grado de
la Escuela Cristóbal Mendoza y los estudiantes
de bachillerato del Colegio Federal de Varones comienzan
a frecuentar la biblioteca "24 de Julio", provista
de una gran enciclopedia y de numerosas obras de literatura
y ciencias. Mario Briceño Perozo, con los demás
estudiantes, tuvo en aquel Salón de Lectura una
fuente inagotable para nutrir sus inquietudes juveniles.
En 1932, el Colegio Federal de Trujillo celebró
el centenario del Decreto de su fundación dictado
por el General José Antonio Páez en su carácter
de Presidente de la República; con tal motivo los
alumnos iniciaron la publicación de un pequeño
órgano periodístico, "La Idea Juvenil",
cuyo nombre, uno o dos años después cambiaron
para rebautizarlo "Allá", Mario Briceño
Perozo fue uno de los más entusiastas colaboradores
de estos iniciales proyectos periodísticos. Luego
con Luis Mendoza Montani dirigió otro juvenil órgano
de comunicación social bajo el nombre de "Preludios".
En todos ellos Mario y sus compañeros publicaban
trabajos en los que ya apuntaba el ansia de una renovación
no sólo en literario, sino también en lo
político y social.
En 1937, Mario Briceño Perozo termina los estudios
de bachillerato y pasa a cursar la carrera de Derecho
en la Universidad de Los Andes. Durante sus estudios universitarios
continúa su labor de prensa en diversos periódicos
del país. Así mismo da inicio a su labor
como escritor con la publicación de sus primeras
monografías: "Orígenes Sociales",
tesis para optar el título de Bachiller; "Trilla",
primer volumen de sus versos de estudiante; "Función
Social de la Universidad", en la que aborda las luchas
y problemas a nivel continental de la reforma universitaria,
y "Bases para una Paz Definitiva", excelente
trabajo que presente como tesis de grado, labor toda esta
de polígrafo que habrá de prolongarse por
toda su vida de consagración al estudio y a la
investigación histórica.
En su larga actuación como jurista, maestro y escritor
Mario Briceño Perozo se ha desempeñado en
funciones de juez, profesor e investigador en diversos
sitios del país como Trujillo, La Grita, Aragua,
Ciudad Bolívar, Mérida, Coro, Táchira
y Caracas. En 1958, a raíz del movimiento popular
que derribó la dictadura del General Marcos Pérez
Jiménez, Mario Briceño Perozo fue designado
Gobernador del Estado Trujillo, donde realizó una
labor administrativa que aún se recuerda como una
de las mejores efectuadas desde que el país recobró
sus fueros democráticos. En 1959 fue designado
Director del Archivo General de la Nación, forma
parte de la directiva de la Sociedad Bolivariana y de
Catedrático de la Universidad Central de Venezuela.
En su constante actividad de investigador Briceño
Perozo ha viajado por numerosos países. Ha permanecido
períodos completos en los archivos de Indias de
Sevilla y Salamanca, ha dictado conferencias en Lima y
Trujillo (Perú), viajando en plan de estudio y
de actividad académica por México, Colombia,
Francia, la Union Soviética, Estados Unidos y otros
países. Su irrenunciable propósito de ser
útil a su país y a las jóvenes generaciones
estudiosas de Venezuela ha llegado a reunir, como fruto
de su esfuerzo personal, una muy rica bibliografía
que sobrepasa a los noventa títulos. De éstos,
recordemos los más significativos: "Francisco
de Miranda, Maestro de Libertadores", 1950; "Cruz
Carrillo", 1953; "Simón Rodríguez,
Maestro de América", 1954; "El Diablo
Briceño", 1958; "Las Causas de Infidencia",
1961; "El Contador de Limonta", 1961; "Textos
y Programas de Historia de Venezuela", 1962; "Historia
Universal", 1963; "Magisterio y Ejemplo de un
Vasco del Siglo XVIII", 1965; "El Archivo del
Precursor", 1966; "Función cultural y
docente de los archivos históricos", 1967;
"Mirandonianas", 1967; "El Bolívar
que llevamos por dentro", 1968; "La Ciencia
de los Archivos", 1969; "Documentos para la
historia de la fundación de Caracas", 1969;
"Archivos Venezolanos", 1970; "Historia
Bolivariana", 1970; "La Popularidad de Martí
en Venezuela", 1970; "Vida y papeles de Justo
Briceño", 1970; "Reminiscencias griegas
y latinas en las obras del Libertador", 1971; "Los
peruanos al servicio de Venezuela", 1974; "El
Juez Visitador Alonso Vásquez de Cisneros",
1974; "El Archivo General de la Nación",
1975; "Trazos de la Historia Falconiana", 1977;
"Don Juan de Trujillo", 1978; "Temas de
la Historia Colonial de Venezuela", primero y segundo
tomos, 1981-1986; "La Academia Errante y tres retratos",
1983; "La Poesía y el Derecho", 1983;
"Historia de Trujillo", 1984; "La Archivología
como Ciencia y otros apuntes", 1985; "Frases
que han hecho Historia", 1986; y "La Espada
de Cervantes", 1987.
Al igual que su tarea de docente y escritor, Mario Briceño
Perozo desde los tempranos años de su juventud
ha venido cultivando la poesía. Además de
su libro "Trilla", ya mencionado, ha publicado
"Pretérita Inquietud", 1949; "Sones
de Tiorba", 1960; y continúa dedicando algunos
ratos a la elaboración de composiciones líricas,
en limpia factura clásica, revelándose como
uno de los más diestros cultivadores del soneto.
Dadas su virgorosa mentalidad, su dligente curiosidad
investigativa y su fina sensibilidad literaria, pueden
augurarse nuevas y óptimas cosechas en la labor
creadora y divulgadora de este eminente intelectual trujillano.
(Información
obtenida del libro "Gente de Venezuela", Tomo
II, del autor Jorge Maldonado Parrilli.)
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