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Vanesa
Andara.- El
20 de marzo de 1897, en un apacible barrio de la ciudad
de Trujillo, nace Pedro J. Torres, hombre humilde que
se convertiría con los años en uno de los
valores más representativos de la sociedad trujillana.
Fueron sus padres Don Guillermo Torres Ponte y Doña
Ana Dolores Cegarra de Torres Ponte, un matrimonio ejemplar,
que inculcó a cada uno de sus hijos valores cristianos
y morales, dimensiones que contribuyeron al hogar que
formaría Pedro Torres, años después,
con inmensas fuerzas espirituales y de mayores convicciones
morales, religiosas y éticas que lo apegaban cada
vez más a su terrón hogareño..
Como apunta Gilberto Mejías, los oficios que desempeñó
este trujillano fueron muy variado y de mucha utilidad,
el tiempo lo vio desenvolverse como ¨Correo¨ viajaba
así en ferrocarril, de Motatán al puerto
de La Ceiba, y en barco en este último a Maracaibo.
Su afán juvenil fue el comercio y éste lo
absorbió durante toda su existencia, logrando compartir
su vida comercial con la vida social de la comunidad,
con el servicio prestado al prójimo y con la vocación
de servir desinteresadamente a las clases más necesitadas
y humildes de la sociedad.
Según Guillermo Torres, hijo de este notable trujillano,
"Mi padre era un hombre muy tranquilo, un tanto bohemio,
gran amigo y sobre todo una persona dedicada al beneficio
de la colectividad que lo llevo a ganar una reputación
social que ha perdurado con el transcurrir de los años,
como la personalidad de un hombre que no asume el cansancio
del tiempo, sino que reparte, lucha u consigue todo, con
esa constancia permanente de su alta capacidad para el
trabajo creador y de su gran honestidad humana"
Este noble servidor trujillano, inicia su actividad empresarial
por los estratos más bajos, el muchacho voluntarioso
se dedica a la venta callejera de yuca y plátano
que adquiere en pequeñas operaciones marginales,
en este tipo de labor permanece hasta el año de
1915, luego emprende una nueva tarea productiva, esta
vez ambulante en un recorrido por cerros y caminos rurales
y no es sino hasta 1918 gracias a la ayuda de Joaquín
Gabaldón y Santiago Fontiveros, cuando consigue
la oportunidad de ser correo para Maracaibo, trabajo en
la que permanece dos años convirtiéndose
en la apertura y el enrumbamiento definitivo hacia sus
metas de comerciante sólido y emprendedor.
A partir de 1930 las obras de Pedro Torres, son sumamente
beneficiosas para el desarrollo del estado Trujillo, y
a pesar de no haber culminado sus estudios pues apenas
llegó al segundo grado de educación básica,
poseía una gran habilidad para los negocios, un
ejemplo de ello fue su acción definitiva en la
construcción de la carretera de Trujillo-Boconó,
en la promoción del acueducto Los Chorrillos-Musabá,
en la construcción de la carretera San Lázaro
entre otras obras.
En el año de 1938, Pedro Torres es nombrado Síndico
Procurador Municipal, una vez aquí, juega un papel
muy importante en la confección de trabajos administrativos
para todo el distrito, su labor es incesante y su aporte
como concejal se deja sentir por el contacto directo que
establece con cada localidad municipal, siendo una de
sus primeras obras la fundación en el año
de 1939, de la denominada institución ¨Gota
de leche¨, que se mantuvo por más de 20 años
en la Ciudad Portátil y cuyo objetivo era suministrar
leche a la madres pobres. Con esta acción poco
a poco y breve tiempo después ya había un
sentimiento unánime en la sociedad de agradecimiento
y reconocimiento por la humanitaria labor desarrollada
en pro de la infancia abandonada de la ciudad y sus alrededores.
Posteriormente el 4 de febrero de 1940, el reseñado
fundó radio Trujillo, obra quizás la más
importante de este noble caballero, emisora que hoy por
hoy forma parte del patrimonio de la región y que
ha estado siempre al servicio del pueblo.
Continuando con su gestión este noble trujillano,
aparece como fundador y primer presidente de la Cámara
de Comercio de la localidad, construye el Hotel Trujillo,
llamado en principio ¨Hotel Carmona¨, se hace
representantes por años, de una radio de Caracas
en Trujillo, funda el famoso bar ¨Buenos Aires¨,
donde se celebran grandes fiestas, monta una bomba de
gasolina, representó el almacen Williams Phelps,
destacando que la ciudad de Trujillo, le debe la señal
de Radio Caracas Televisión, en fin se hace él
un personaje decisivo en las relaciones sociales de la
ciudad de Trujillo.
La vida de Pedro Torres, es como un simbolismo del comercio
trujillano, con él el comercio de la ciudad alcanzó
un florecimiento inusitado, porqué cuando se aventuro
hacia otras tierras, trajo nuevos signos para llenar a
Trujillo de novedosos establecimientos, agencias autorizadas,
representaciones especiales y muchas marcas de productos
de cotización nacional e internacional.
El 16 de marzo de 1987, a los 91 años de edad,
se apaga una luz, Trujillo se viste de luto, pues deja
de existir quien en vida con su rebosante personalidad
y su entrega total, integral, al mejoramiento de la ciudad
que lo vio crecer, fuera uno de los precursores del comercio,
Don Pedro Torres, quien seguirá en la memoria de
los trujillanos convirtiéndose por sus grandes
hazañas en un ejemplo a seguir.
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