Así lo creo…

Bien común

Necesario es organizarnos para capitalizar la acción política y el descontento popular que recorre el país. La calle es un elemento fundamental de la estrategia, en la medida en que se use de forma pacífica y enfocada en el Bien Común. El modelo de confrontación del régimen sirve de alimento para la violencia y excusa para la represión y la persecución a la oposición. Los acontecimientos se han encargado de poner de manifiesto la agudización del ambiente social; logró desbaratar el sistema de partidos en el país y realizó una elección sin rivales.

De tal manera acondicionó las bases para una estructura de partido único. En tales circunstancias y con cortes cubanos ha venido acomodando las bases para un método de control y resistencia. En ese aspecto ejerce una dominante política el régimen cubano, utilizando elementos comunistas para fortificar el control total de la sociedad. Una de las expresiones de humillación de los pueblos es la desolación de la gente, para la vigilancia y su dominación.

La acumulación de años de un proyecto comunista equivocado nos llevó al agravamiento de las dificultades; en veinte años de “socialismo” nos sumieron en el caos y la incertidumbre. Es la realidad que se impone mediante la mentira, que se declara y se manifiesta primordialmente en el manejo de las necesidades del pueblo. En consecuencia, el reto de Venezuela consiste precisamente en culminar las diferencias y las dificultades de cualquier tipo y precisar que el Bien Común del país es mucho más importante que los intereses individuales.

Los políticos tenemos que hacer política, no politiquería que es el mal uso de política. Se presenta como una lucha por una sociedad mejor para el bien y por el desarrollo social, económico, moral y espiritual del ser humano. Ese conjunto de elementos tienen vigencia para todo momento en la búsqueda del bienestar de las comunidades. Por eso hablamos de Humanismo Cristiano, nos concierne la orientación para canalizar la intranquilidad de las familias venezolanas, las que se ausentan y, por supuesto, las que quedan y permanecen en medio de la incertidumbre.

Nos robustecemos en la Doctrina Social de la Iglesia como principio fundamental en el respeto a la dignidad de la persona humana, el Bien Común, la solidaridad. Valores que incluyen la paz, la caridad, la justicia, la libertad, la verdad. Entendemos que la lucha no es entre partidos, se trata del perfil comunista en contraposición con la Doctrina Social del Cristianismo.

Es el compromiso en acciones concretas para ocuparse en la solución de la crisis. Es el ejemplo que promueve la Iglesia fomentando y explicando el bien de la sociedad, que lleva al reconocimiento del Bien Común.                        

Mié, 06 Nov | 2019

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