Recibir de 50 a 100 dólares mensual no resulta suficiente para cubrir necesidades básicas

Remesas que envían trujillanos a sus familiares en Venezuela ya no rinden

Redacción por 
Hebert Ruiz
 el 
Mar, 27 Ago | 2019
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El venezolano que no recibe remesas simplemente está destinado “a pasar hambre”, según afirmó a principios de agosto el diputado José Guerra. Sin embargo, esta aseveración está cambiando en los últimos días debido a la acelerada hiperinflación; las remesas ahora también resultan insuficientes y el hambre aumenta.

Muchos trujillanos emigraron con el objetivo de mejorar su calidad de vida y trabajar para enviarle dinero a sus familiares, aquellos que aún están sumergidos en la grave crisis que atraviesa Venezuela. Pero cada vez más resulta difícil cubrir los gastos de quienes viven en hiperinflación.

Para la economista trujillana Natalie Espinoza, la hiperinflación en el país se incrementa de una manera más violenta. “Se había estancado un poco, pero se ha ido recrudeciendo los precios en solo días. Cuando hay procesos hiperinflacionarios en un país, no hay dinero suficiente para resolver el tema económico”, advirtió.

Espinoza explicó que no se trata de una devaluación en dólares, sino que cuando hay hiperinflación, no hay capacidad para planificar gastos y compras. Por esta razón, aunque los venezolanos en el extranjero envíen grandes cantidades de dinero a sus familias en el país, no les será suficiente para cubrir la cesta básica.

La experta recalca que en Venezuela no existe la planificación económica. “Cada uno de los rubros de la cesta básica se han ido incrementando y por ende, ya no se puede planificar ni existe un punto donde tú dices -hasta aquí-”.

“Mientras el gobierno no toma las decisiones económicas acertadas, vamos a ver cómo se va a ir formando en mayor medida una pobreza mucho más extrema. Esos bonos que el gobierno regala, ¿qué compran con eso?”, cuestionó Espinoza.

Está es una situación muy difícil de predecir, aclaró la economista, pero afirmó que el país va a un empobrecimiento cada vez más del cual repercute en la calidad de vida del venezolano. “Quienes ganen en bolívares y aquellos que reciben remesas, independientemente de lo que se reciba, no es suficiente para resolver esta crisis”, subrayó.

$100 NO ES NADA

Trabajar en el exterior implica un esfuerzo extra para los venezolanos. Pueden ganar un buen salario, pero pagar altos costos en arriendos y servicios públicos les minimiza la posibilidad de que en sus presupuestos les quede para enviarle a sus familiares en Trujillo, Venezuela.

Carlos Romero, un trujillano de 49 años de edad que ahora reside en Colombia, contó que en Trujillo se dedicaba al oficio de Pintor Automotris y Auxiliar de Logística, pero en el país hermano ahora trabaja como Encargado de almacén de un supermercado, donde gana un sueldo de 849 mil pesos mensual.

“De esa cantidad saco 100 mil pesos, que es equivalente a unos 33$, para enviarle a mis hijos y hermano en Trujillo. Aunque puedo ayudar con algo yo no tengo capacidad de ahorrar aquí (Colombia)”, aseguró Romero.

En el caso de una periodista trujillana de 37 años de edad, quien ahora se encuentra en Ecuador, afirmó que su sueldo de 382 dólares que gana como Mesera, no le alcanza para enviar dinero a sus parientes en Venezuela.

Para Laura Montalvo, el salario promedio de 2 mil dólares que gana como Ayudante de Cocina en un restaurante en Estados Unidos, le es suficiente para ahorrar y enviarle a sus familiares de 150 a 200 dólares al mes.

Sin embargo, una trujillana de 26 años de edad que en la entidad ejercía su profesión de Administración de Empresas, tuvo que emigrar a los Estados Unidos donde su ocupación actual es Hotelería, gana un sueldo mensual de 1.300 dólares, cantidad que le alcanza para enviarle a sus parientes en Venezuela cerca de 150 a 200 dólares, pero aclaró que no tiene capacidad de ahorro.

A mediados del años 2017, varios venezolanos en el exterior contaron que podían enviarle a sus familiares entre 20 y 30 dólares al mes y al menos cubrían el 60% de la cesta básica, sin embargo, desde principios del 2019 enviar 100 dólares al mes resultan totalmente insuficientes para cubrir todas las necesidades básicas.

Hay trujillanos en el exterior que a pesar de trabajar por más de 12 horas y ganar un poco más de sueldo básico, no les alcanza para enviar a sus familiares en Venezuela y quienes sí envían, confirman que parientes les comentan que es insuficiente.

El desespero y agonía de los trujillanos y venezolanos en general, parece no terminar. A principio, salir del país era una solución viable para mantener económicamente a los familiares desde la distancia, pero ahora resulta complicado por la acelerada hiperinflación, lo que deja en jaque a ambas partes: "¿Destinados a pasar hambre?"

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